Saber hacer valer nuestros derechos no es lanzarse a muerte contra quien los transgrede, es dejar salir la voz que nos inunda como lava ardiente porque cuando las emociones bullen en nuestro interior hay que liberarlas pues su fuerza puede erosionar nuestro ser entero.
Hace muchos años, cuando mamá iba a trabajar, quizá angustiada por el tiempo que perdía de pasar con nosotros era muy sutil al dar las indicaciones de lo que esperaba hiciéramos en cuanto a labores en casa durante su ausencia. Recuerdo que me decía: “Hija, el patio está muy sucio…bueno, se cuidan, nos vemos al rato.” Y cuando regresaba se alegraba y nos alegraba, mas casi por arte de magia volvía a ser la mamá que quería a los hijos obedientes y bien portados…¡Ah, cuando salía al patio!! Arder Troya era semejante…¿Por qué el patio continuaba sucio si había dicho tan claro por la mañana que lo quería limpio a su regreso?…Han pasado los años y yo aún no logro descifrar el mensaje oculto de las palabras sutiles que implican una tarea para mí…si no había dicho que lo barriera, sino que estaba sucio…como quien dice que el día está soleado y no por ello yo tengo que buscar cómo sacar el sol de su curso.
Jamás logré que me entendiera, fueron años de situaciones que se repetían en que ella esperaba que yo hiciera algo solo porque lo insinuaba y yo en retrucar sus palabras para ni hacer las labores ni aceptar que había recibido una instrucción. Soy de mente cuadrada, las instrucciones tienen que dárseme muy bien estructuradas, de ser posible numeradas y que tengan un objetivo claro y un tiempo especificado, a fin de cuentas soy matemática, y los del área sabemos que un problema bien definido es medio problema resuelto.
Sin embargo esta rigidez de miras me ha causado muchos problemas en la vida y hoy sufrí uno de esos reveses de los que Doña Flavia –quien siempre fue demasiado importante para solo reducirla a mi madre- quería protegerme y enseñarme a superar. El Maestro Alberto, un buen maestro sin lugar a dudas, osó ponerme 9 de calificación y por supuesto me indigné …¡Qué cómo se atreve!, si hice todas las tareas que pidió y hasta les puse florecitas…¡ay, el querido maestro Beto!…Si hubiera conocido a Doña Flavia ella le habría advertido que con solo decir: ”Ya puse otros artículos en el blog para que los vean”, yo jamás iba a pensar en que había que hacerles algo más que solo verlos.
En fin, era mi derecho indignarme y averiguar el por qué de mi calificación, fue una bofetada con guante blanco que me dijeran que la instrucción estuvo dada. Tengo derecho a alegar que no fue lo suficiente clara para mí, tengo derecho además a pedir a mis compañeros que se apiaden de esta mente cuadrada y de vez en cuando me pregunten si ya hice la tarea, y cuando pregunte que cuál tarea, que cuándo la encargaron, tengo derecho a que con paciencia me digan que sí la pidieron y que sí era tarea. Tengo derecho a enojarme, a frustrarme y alegar en mi defensa.
Me gustaría poder decir que he aprendido la lección…pero muchas veces antes creí aprenderla. Quizá por eso sea mi eterno diálogo con Dios que osó ponerme en este mundo sin manual de instrucciones e itinerario…es un eterno reclamarle porque encima de todo me responde y no tengo ni idea de cómo ni cuándo ni dónde…Por cierto, este es un post y espero comentarios.
Por el simple hecho de existir y pertenecer a un grupo social, todos tenemos derechos y obligaciones; de su cumplimiento y respeto depende, en buena medida, el bienestar de la sociedad. En la actualidad falta mucho el tener la convicción de que ambos van de la mano y que cuando una persona exige el cumplimiento de sus derechos debería ser que seguramente es porque cumple con sus obligaciones…. ¿no?
Gracias por compartirte.
Por: Rossy el Mayo 8, 2008
a las 10:37 pm
las mamas no somos matematicas solo somos mamas que queremos ,no sabemos de derecho solo de amor de ese amor que perdona siempre de ese amor que llega a los mas grandes sacrificios y no duele, no sabemos halar de la manera que nuestros hijos nos comprendan pero para estar siempre, siempre pendientes de sus triunfos y ser los brazos que consuelan en las tristezas y en los fracasos, no es nesesario .no somos adivinas ,solo somos mamas aunque solo con ver el rostro de nuestros hijos sabemos si estan tristes o felices . como vez el arte deser mamá no es nada facil……
Por: maria el Junio 9, 2008
a las 4:36 pm
Veo que solo tengo dos comentarios a este post…y siento que ninguno es a favor mío!…
Por: shelaloyda el Enero 17, 2009
a las 2:09 pm